Skip to main content

Lua, escort brasileña espectacular

Cuando te hablan de “brasileñas”, esperas encontrar una mulata sensual, labios carnosos en una gran boca, un culo grande y hermosas tetas, etc. Pero cuando te presentan a Lua, esta escort rubia, delgada, elegante y sexy, diciendo que es brasileña de pura cepa, comienzas a dudar.

Lua ha aprendido lo mejor de esa vitalidad y de los movimientos rítmicos de sus paisanas de raza africana, su descaro, y lo ha añadido a su elegancia natural, a su feminidad de muñequita traviesa, encontrando un cóctel que no te puedes perder.

escort

Lua es una jovencita de piel sonrosada y unas tetas erguidas que te encantará probar. Saca su máximo partido cuando viste una ropa ligera, con lencería fina que asoma de vez en cuando para ponerte cachondo. Prácticamente le gusta probar de todo: se maneja muy bien con el sexo para parejas y los tríos, pero si la quieres sólo para ti, te puede entretener con todos los tipos de “fráncés” que conoce, tanto el facial, el natural como el completo.

A Lua le encantan también las experiencias de grupo. Puedes pedir que te haga un numerito lésbico o algo más excitante, como el sado erótico. Cuando la vi con esa minifalda de colegiala, no pude evitar levantársela. Inmediatamente pude observar uno de los culitos más bonitos que he visto nunca. Como salimos ese día dos amigos de fiesta, le pedimos un servicio suyo para los dos. Bromeando, caminando hacia la suite del Club de escorts de Barcelona, la picaba con comentarios del tipo: “¿podrás con los dos?”. Y vamos que si puede, lo pasamos genial los tres.

Mientras le hacía un francés a mi amigo David, me encargué de sobarle bien las espectaculares tetas de enrojecidos pezones y de penetrarla repetidas veces por detrás. Para terminar, nos cambiamos la posición y me corrí en su cara mientras David la follaba sin pausa por detrás. Me enamoré de Lua desde ese día. Es una escort encantadora y sabe hacerte feliz pues conoce muy bien su oficio, sin perder nunca la sonrisa y su elegante belleza.

Marta: escort experta, sexy y preciosa

Marta es otra chica nueva en la agencia de escorts de Barcelona. Es española, de cuerpo delgado, elegante, de pelo moreno y corto, preciosa. Miré en la página del Club en la web y pude leer que practicaba el sado erótico, masajes y que salía a los hoteles. Así que concerté una cita en mi hotel para eso de las 22:00. Pedí algunos aperitivos y me aseguré de que la neverita estuviese llena de fruta y bebidas, por si le apetecía tomar algo. Si me permitís un consejo: cuanto más cuidéis a la escort, mejor resultará la velada. Todas ellas son muy agradecidas cuando hay buen trato y cariño.

Marta llegó sobre las 22:30. Pidió excusas por la demora, pero le dije que era comprensible, que no se preocupara. Enseguida nos sentamos en los sofás y charlamos sobre temas superficiales. No voy a negarlo, la miraba con deseo desde su entrada en la habitación, así que me di cuenta de que en su teta izquierda sobresalía más su pezón que en la derecha. Ella sonrió y rápidamente me mostró un piercing que traspasaba su pezón con una bolita a cada lado. Para aplacar mi curiosidad, me acerqué a ella i le acaricié el pezón. En unos instantes le estaba pasando la lengua por su pezón y desnudándola, acabamos follando como posesos.

marta


Claro, mi intención era que me enseñara algo de sado erótico o que me diera algún masajito. Así que le pedí que se quedara, tomáramos alguna cosilla y tuviésemos otra sesión no tan “animal”. Ella se rió con ganas y aceptó la propuesta. Me preguntó por mi estado físico y qué límite ante el dolor podía cruzar. Respondidas sus cuestiones, después de tomar algunas cosillas y una buena copa de cava, me practicó un relajante masaje por todo el cuerpo de unos veinte minutos de duración. Tras la sesión de masaje, Marta, como buena escort, sacó sus herramientas para el sado, puso una música bastante parecida a Marilyn Manson y me dio una más que estimulante sesión de pseudoviolencia. Terminamos follando de nuevo en el suelo, en la postura del perrito y penetrándola por detrás. Marta tiene un cuerpo magnífico y sabe sacarle todo el partido para que disfrute ella y la persona que la acompañe. Es una experiencia que pienso repetir, si es posible.

Sofía de día

Cuando toca quedarse en Barcelona el fin de semana y observas el día tan maravilloso que hace, casi veraniego, lo que te apetece es salir a la playa y pasar el día al aire libre. Pero estoy acostumbrado a la compañía constante y me da algo de pereza ir solo. Pero para algo existe la agencia de escortscomo el de Barcelona: discreto, elegante y lleno de soluciones para cualquier circunstancia. Sólo tenía que echar un vistazo a su web y ahí estaba: Sofía, española, preciosa, nueva, de 42 añitos y su horario era de 10:00 a 20:00, justo lo que necesitaba.

Sobre las 11:30 la recogí con el coche y nos fuimos a la playita a broncearnos, tomar un aperitivo y charlar tranquilamente sobre diversos temas. Disponíamos de todo el día para congeniar y si apetecía, dormir una siesta y darme un masaje erótico en Barcelona, después de comer, en mi habitación del hotel. Qué buena está Sofía. Verla en bikini toda alargada sobre la arena: ahora me enseña las tetitas, luego se gira y qué pedazo de culito… Sólo hacía que fantasear sobre qué podía esperarme cuando tuviese ese cuerpo todo para mi.

sofia

En efecto, cuando terminamos de comer, le sugerí que nos acercáramos a mi hotel a tomar el cafelito y alguna copita de licor. Le pareció buena idea, así que en unos minutos llegamos y tras el café, subimos y nos acomodamos los dos encima de la cama, charlando como buenos amigos. Enseguida le dije que ese momento de sopor era el que más me gustaba para hacer el amor. Se encuentra como más mimoso, con el sopor de la tarde y durante una agradable digestión.  Ella asintió y confesó que en esos momentos le podía hacer lo que quisiese. Tras una leve sonrisa de ambos, pasé a la práctica y le besé lentamente por todo su cuerpo. Cuando llegué a sus braguitas, Sofía aprovechó la postura (69) y me cogió el pene con firmeza. En unos segundos estaba disfrutando de una mamada estupenda, despacio y con maestría. Ella comenzó a gemir y a humedecerse al lamerle el clítoris, le acariciaba todo su sexo y el culito tan bueno que tiene, hasta que decidimos espontáneamente encararnos y terminar el polvo de la manera tradicional: ella abierta de piernas y sumergiendo el pene hasta el fondo de su mojada vagina.

Ona,escort sencillamente increíble

Cuando miré la página de la agencia de escorts de Barcelona y pude contemplar esa ricura de chica, no me lo podía creer. Se llama Ona: moderna, simpática, joven, guapísima de pelo rojizo, me encantan las pelirrojas, aunque sean teñidas, inteligente y muy activa. Lo más importante es que le gusta experimentar en esto del sexo, así que no lo pensé más y concerté una cita con ella en el hotel donde me hospedo.

escort

Ona tiene 22 años. Es más alta que yo y eso es algo que me pone mucho. Le gusta ir muy bien vestida a la última, así que su conjunto era elegante pero muy sexy, señal que le interesa vivir nuestro tiempo con intensidad. Es estudiante y como le gusta mucho hacer el amor,  se ha apuntado a la mejor agencia de Europa de escorts, a la más selecto y lujoso.

Enseguida entablamos una conversación de lo más interesante. Nos gusta la literatura y la erótica está siendo últimamente de una calidad extraordinaria. De la literatura pasamos al interés común que nos había reunido, así que sin más, le pregunté si sabía alguna práctica sexual que le gustara a ella y gustara a los hombres. Esta catalana no tenía pelos en la lengua, ni le hacía ascos a cualquier práctica que fuese dispuesta para el placer sexual. Sacó un pequeño consolador y lo hizo vibrar delante de mis narices. Te voy a dar por culo, me dijo muy seria, para reírse luego con un descaro juvenil, lleno de sensualidad.

¿Qué le voy a hacer? Sin saber muy bien cómo, Ona me estaba metiendo por el ano el pequeño vibrador y con la otra mano me masturbaba con una suavidad y maestría asombrosa. Pocas veces había sentido tanto gusto. Se paraba transcurridos algunos minutos para retardar mi orgasmo. Pero yo quería probar sus pechos talla 95 y penetrarla a ella por todas partes, y me dejó hacerlo. La penetré por el ano, por la vagina y terminé corriéndome en su boca deliciosamente.

Ona es fantástica, como personalidad y practicando el sexo. Estuve durante varias noches soñando que me la tiraba repetidamente y en todas las posturas imaginables. Es como un sueño que no debería terminar nunca.

Sencilla pero atractiva

Si una chica atractiva pasa por delante de ti demasiadas veces, sospechas enseguida que le interesas. Si es la primera vez que la ves y se acerca con unos pantalones cortos, tan cortos que casi se le salen las nalgas, y además viste una camiseta tan corta que deja el abdomen con su rico ombligo a la vista y el tejido aprieta sus tetas que parece que le vayan a estallar de un momento a otro y además se acerca y te pregunta si le sienta bien lo que lleva… Vamos, si no te atreves a conquistarla es que no te enteras.

Pero eso sólo ocurre en las películas. Confórmate con que te ocurra con alguna amiga íntima o con tu pareja. La cuestión es que debes intentar conocer las señales que nos lanzan cuando están listas y quieren jugar al juego del amor. Modestamente creo que todas ellas saben que nosotros estamos listos a cualquier hora. También tenemos nuestros momentos de flaqueza, pero son los menos. Ellas necesitan estimularse porque deben soportar nuestra agresividad, por eso necesitan que las mimemos y acariciemos, como se trata al objeto más delicado del mundo.

atractiva

¿Son extrañas sus señales? Puede que en sociedad, en grupo las señales sean difíciles de detectar, pues entre ellas se estudian constantemente y vigilan de mantener sus prioridades en secreto por temor a que les arrebaten al novio o al plan, pero en pareja, en la soledad de la pareja, son muy sencillas de entender: se acercan más de lo habitual, se alisan más de lo normal el cabello, nos bailan o comienzan alguna danza tarareando, nos miran sin escucharnos, algunas incluso se anticipan y nos besan para luego huir como gatitas, etc. Si se muestran sencillas, dóciles pero atractivas, eso es que están listas para el juego del amor. Sigue su juego y terminarás retozando con ella.

¿Y nosotros? ¿Somos sencillos? Más bien somos un libro abierto. Casi ninguno lanzamos señales, somos más secos que el hueso de una aceituna. En nuestra mente desnudamos a todas las mujeres, así que con una insinuación clara es más que suficiente para arrojarnos sobre ellas. Bastantes de nosotros ni nos hemos enterado la mitad de veces que nos lanzaban señales. ¿Qué le vamos a hacer? Así somos nosotros de catetos y ellas tan sencillas y atractivas.

Ariel, la nueva chica de la Agencia de Escorts

Hacía ya casi 2 meses que no iba por la agencia de Escorts. Lo echaba de menos. Pasan los días y ni se entera uno de lo rápida que va la vida. Fue Silvia, la camarera, la que insistía por teléfono: había una chica nueva, preciosa, que llegaba para quedarse sólo una temporada, así que debía ir cuanto antes para conocerla. Su argumento me convenció, así que el jueves por la noche me dejé caer por el Club.

Ariel es delgada y mide alrededor de un metro sesenta y cinco de alto. La cabellera de color castaño tirando al rojizo, larga hasta casi su cintura. Tiene unos ojos preciosos, como avellanas, siempre alegres. La piel es como la de un bebé, con un tono blanco sonrosadito y su figura guarda perfectamente las proporciones deseadas, con unas caderitas que se balancean sinuosamente y unas tetas bien plantadas. Su escote era tan provocativo que asomaba un poco el pezón, de un color oscuro, en medio de una aureola casi del tamaño de medio puño.

escort ariel

Enseguida le pregunté de dónde era y sin más, confesó su origen hawaiano. Su forma de expresarse es dulce y su rostro te engancha al instante, sólo con mirarla. Debes ser muy cariñosa, le dije de pronto. Ella me respondió: eso hay que comprobarlo pues no basta con decirlo. Tras la rápida respuesta, le acaricié una teta y me dijo que su talla era 95, todo natural, como ella misma. Eso habría que comprobarlo, le dije para devolverle su anterior estocada. ¿Qué sabes hacer? Le dije para seguir escuchando su voz. Fantasías, francés, lésbico. ¿Harías un lésbico conmigo, como si yo fuera una chica guapa y tu mi amante? Ante la ocurrencia, Ariel se entonó, y cogiéndome de la mano me guió hasta un reservado para mostrarme sus encantos y lamerme a continuación desde los labios hasta cada rincón de mi excitado cuerpo. Penetrar a Ariel, abrazarse a su cuerpo angelical, tan sensual, tan cariñosa, es un privilegio que todo ser humano debería disfrutar alguna vez en la vida, sea hombre o mujer.

fiesta club escorts

Fiesta en la Agencia de Escorts

fiesta club escortsLlamé a Silvia para preguntarle si en la Agencia de Escorts donde trabajaba, se celebraban o preparaban despedidas de soltero. En cuanto recibí su respuesta afirmativa, llamé a Gregorio para comunicarle la decisión de encargarme de su fiesta, y que sería todo un espectáculo. Bueno, me dijo con la boca pequeña, a ver qué sorpresa me traes.

El día señalado, nos llevaron en un autobús hasta Barcelona. Éramos doce amigos de edades muy distintas, los que quedábamos de la celebración “oficial”, cuyo número inicial era de veintiséis. El resto, se fue marchando a medida de que su tolerancia a las copas y “la hora” les iban llamando. Así que sobre las 3 de la madrugada, nos acomodamos en los mullidos sofás para ver lo que la agencia nos había preparado.

Tras una primera copa de cava, nos guiaron hasta un salón separado del recinto principal. Nos acomodamos en otros sofás, esta vez mirando a un pequeño escenario, y casi inmediatamente, cambió la luz y en dirección de la más potente, aparecieron dos chicas bailando al son de una canción sugerente, de las sexys. Las chicas nos animaron con un número exquisito de streep-tease y a los doce se nos quedaba la boca abierta, embobados por aquellas ricuras deslumbrantes

La encargada me preguntó en privado si nos apetecía disfrutar de la compañía de las chicas. Algo precipitadamente, le respondí que sí. En unos momentos comenzaron a acercarse, venidas del cielo, tantas chicas como éramos nosotros. En poco rato quedamos emparejados, pero el novio se rajó (como suele ser habitual), así que esa madrugada, tuve la suerte de divertirme con dos chicas a la vez. Pero antes, lo pasamos genial brindando por y con el novio, bailando con las chicas, improvisando ellas numeritos sexys en la barra, etc. En ese momento, cuando agarré por la cintura a mi chica y a la que le tocaba al novio, me sentía el hombre más feliz de la tierra.

Escorts Barcelona

Celebrando un business con escorts

La empresa me encomendó la tarea de cerrar un contrato importante con una firma holandesa en la ciudad de Barcelona. El jefe me confesó la importancia que dicha operación tenía, no sólo para mi carrera, sino para el futuro de la propia empresa. Una responsabilidad así me daba varias lecturas, todas positivas si tenía éxito, pero un error y podía pagarlo caro. Me preparé bien: primero pregunté cuántos y quiénes serían mis interlocutores, luego sus profesiones y para terminar, sus edades. Me pasaron unos informes bien detallados, así que supe que eran 3 holandeses, dos de ellos con edades cercanas a los 40 años y el cabeza de equipo, un hombre que superaba los 50.

Escorts Barcelona

Mi idea era reunirnos en un lugar discreto, tranquilo y lujoso, capaz de servir en el momento dado, tanto una cena como unas copas, sin tener que desplazarnos por Barcelona, de un lugar a otro. Debía agasajarlos con lo mejor que sabía. La agencia de escorts era mi mejor opción. Allí podía encontrar todo eso en un mismo lugar y más.

La reunión fue todo un éxito. Los cuatro, con los portátiles encima de las mesitas de un reservado, hacíamos negocios, mientras las escorts nos atendían con refrigerios. A los holandeses se les iba la vista detrás de las chicas, con esas piernas de cine y sus hermosas sonrisas. Ninguno de los tres invitados tomó la iniciativa de alternar con las chicas y yo tuve la precaución de no aludir el tema. No cometí ningún error de bulto ni de formas, este detalle y la formidable conducta de las chicas, me proporcionó un contrato suculento, cosa que hoy en día es de agradecer. Lo más sorprendente es que intercambiamos la documentación pertinente, pero la firma definitiva querían efectuarla en ese mismo lugar, al día siguiente. Parece que querían repetir la visita al Club de escorts.

Escorts Barcelona

La escort sustituta

Reconozco que ese jueves trabajé hasta la extenuación para terminar antes de lo habitual. Quería ir a la agencia de escorts Barcelona y pasar un buen rato con mi escort habitual. En mis visitas a Barcelona faltaba algo, es decir, no conocía a nadie, sólo iba a trabajar y volvía para casa a cientos de Km. de distancia. Barcelona ahora, con Silvia, la chica en cuestión, en mi mente, seductora, femenina, suave, cálida, agradable, se me hacía más interesante todo.

Escorts Barcelona

Pero al entrar en el Club de escorts y no verla me alteró los planes. Otra chica que servía en la barra me dijo que Silvia tenía ese día libre. Qué casualidad, pensé. Y pedí una copa algo apesadumbrado. Enseguida se acercó una chica desde la pista de baile guapísima, muy sonriente, vestida con un pantaloncito corto y muy ceñido que hacía juego con una camiseta recortada que le dejaba al aire todo su abdomen. Con los tacones altos que calzaba, me pareció que su estatura me sobrepasaba. Movía su melena de color castaño casi como en un tic nervioso, pero al mismo tiempo convertía el gesto en un acto de lo más sexy, como invitando a que te acercaras para verle mejor su cara tan hermosa.

Hablamos un rato mientras tomábamos una copa y me preguntó si quería subir con ella a una de las suites para relajarnos. Tras unos segundos, en los que pensé en Silvia, le dije que sí. Ella caminó delante de mí y al subir las escaleras, descubrí unas piernas y un culo que quitaban el aliento. Estaba tan buena que sin dudarlo quería acariciarla y rodar con ella por esa enorme cama. ¿Te gusto? Me preguntó. Ante mi gesto afirmativo comenzó a quitarse la camiseta, pero la detuve. Quería desvestirla yo mismo. Así que me senté en la cama y la puse de espaldas. Le desabroché el sujetador y le dejé la espalda desnuda. Luego el pantaloncito, mientras lo bajaba le besé el culito, duro, suave, precioso.

Enseguida le di la vuelta y destacaron unas tetas muy bien plantadas, con unos pezones rosados a punto de estallarle. Sus labios carnosos palpitaban, los humedecía con la lengua sin exagerar la escena. Pasé la mirada por su pubis y vi depilada la zona, así que le lamí así de pie, mientras ella se contorneaba. Me agarraba del pelo y sin separarme la iba trasladando …

Las pequeñas manías

chicaEs muy emocionante hacer el amor con una persona que acabas de conocer. Es
como una relación “animal”, donde todo es puro instinto y pasión. Pero también
tiene su atractivo conocer a alguna chica, de otras veces, y descubrir los detalles
que configuran su personalidad, sus pequeñas manías que te acercan
curiosamente a ella como persona y no como a un mero deseo carnal,
estrictamente hablando. Parece contradictorio, pero esos son los detalles que nos
convierten en seres complejos y apasionantes.

A lo largo de estas semanas, he estado acumulando en mi retina detalles que refuerzan la teoría de que somos distintos y que por eso nos diferenciamos de las
demás especies. Silvia, por ejemplo, cuando llega a casa se descalza y al
preguntarle por el detalle, me confesó que pasaba todo el verano descalza la
mayor parte y que incluso por la calle camina libre de zapatos y zapatillas. Por eso
su armario estaba abarrotado de chanclas. Su manía son los pies, así que siempre
los tiene preciosos y bien cuidados. Besarle los pies es como lamerle el clítoris.

Otra chica que conocí en la agencia de Escorts, Vanesa, llevaba en su muslo
izquierdo una liga. Cuando estuve con ella la primera vez, me llamó un poco la
atención y bromeamos. Pero la siguiente cita con ella, se presentó en pantalón
corto y lucía igualmente la misma liga negra con adornos rojos. Así que tuvo que
confesar que era su talismán de la suerte. Acariciarle ese muslo y besarlo, también
le suponía un placer sexual extraordinario. Creo que sería una buena idea contaros esas manías o detalles que pueda detectar en mis compañeras eventuales. Descubrir si
son realmente manías o modas pasajeras, como en Vicky, una rubia de ojos verdes, que llevaba en cada brazo decenas de pulserillas y adornos. Cuando vuelva a concertar una cita con ella, me fijaré en ese detalle: ¿también se estimulará mucho cuando le bese las muñecas y los brazos?

Me encanta que cada chica que conozca sea distinta a las demás. Sería muy aburrida la vida sin tener esa complejidad a nuestro alrededor. También es bonito llegar a conocer en profundidad a alguien, eso que llaman enamorarse y querer estar siempre con esa persona amada, pero quizás mi manía sea la de conocer chicas nuevas, pues a mi  también me gusta sentirme genuino y tener mis detalles.