Skip to main content

Me besé con otra mujer

Siempre me he considerado abierta sexualmente pero nunca había experimentado bien a fondo mi sexualidad. Soy hetero, no hay nada en esta vida que me vuelva más loca que una polla bien dura entre mis manos o mis pechos…entre mis piernas, me gusta tocarme y ver vídeos porno en internet, me pone cachonda y lo admito. Pero, ya sabéis, siempre había tenido la curiosidad de saber qué sentiría al tocar una mujer.

lesbicoNunca había conocido a ninguna chica que despertase en mí ese sentimiento, así que simplemente lo obvié. Todo cambió cuando me presentaron a Natalia, amiga de una muy buena amiga mía. Cubana, de ojos rasgados, piel del color de la canela y unos labios carnosos envidiables.

Natalia sabía hablar, sabía seducir, me volvía loca. Ella despertaba en mí deseos sexuales que nunca antes había sentido por otra persona. Creo que ella se dio cuenta, me seguía el juego, sabía que conseguía excitarme. Se vestía especialmente guapa los días que quedábamos, se ponía su mejor perfume, y cuando hablábamos, me miraba intensamente en los ojos, como queriéndome decir: ¡cómeme!

Un día salimos de fiesta mis amigas y ella se sumó. Todas bebimos, nos fuimos a bailar y estábamos muy felices por el ambiente de la noche. Yo me separé de ellas, me fui al baño y me quedé en la cola. Hasta que apareció Natalia, con la excusa de querer entrar conmigo para hacer más rápidamente la fila.

Cuando entró conmigo al baño, la última de sus intenciones era hacer sus necesidades. Natalia me empotró contra la pared, me miró fijamente y me susurró al oído que me deseaba. Yo obviamente me quedé de hielo pero me excité muchísimo. Así que fui a por todas y la besé, le mordí esos labios carnosos que tanto había deseado días antes.

Natalia sabía besar, lo hacía con dulzura y sensualidad, me volvía loca. Comenzó a tocarme por todo el pelo mientras me besaba, la cara, el cuello y mis pechos Yo hice lo mismo con ella. Hasta que metió la mano entre mis pantalones, sobre mi clítoris, y me hizo uno de los mejores dedos que había tenido hasta el momento.

No puedo llegar a explicar lo que sentí con un encuentro fugaz en un baño así con ella, pero fue de las situaciones más excitantes que jamás he vivido. Natalia supo llevarme a las estrellas en cuestión de segundos, tocando mis puntos más débiles.

Días después salió del grupo, porque se echó novio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *