Skip to main content

Las pequeñas manías

chicaEs muy emocionante hacer el amor con una persona que acabas de conocer. Es
como una relación “animal”, donde todo es puro instinto y pasión. Pero también
tiene su atractivo conocer a alguna chica, de otras veces, y descubrir los detalles
que configuran su personalidad, sus pequeñas manías que te acercan
curiosamente a ella como persona y no como a un mero deseo carnal,
estrictamente hablando. Parece contradictorio, pero esos son los detalles que nos
convierten en seres complejos y apasionantes.

A lo largo de estas semanas, he estado acumulando en mi retina detalles que refuerzan la teoría de que somos distintos y que por eso nos diferenciamos de las
demás especies. Silvia, por ejemplo, cuando llega a casa se descalza y al
preguntarle por el detalle, me confesó que pasaba todo el verano descalza la
mayor parte y que incluso por la calle camina libre de zapatos y zapatillas. Por eso
su armario estaba abarrotado de chanclas. Su manía son los pies, así que siempre
los tiene preciosos y bien cuidados. Besarle los pies es como lamerle el clítoris.

Otra chica que conocí en la agencia de Escorts, Vanesa, llevaba en su muslo
izquierdo una liga. Cuando estuve con ella la primera vez, me llamó un poco la
atención y bromeamos. Pero la siguiente cita con ella, se presentó en pantalón
corto y lucía igualmente la misma liga negra con adornos rojos. Así que tuvo que
confesar que era su talismán de la suerte. Acariciarle ese muslo y besarlo, también
le suponía un placer sexual extraordinario. Creo que sería una buena idea contaros esas manías o detalles que pueda detectar en mis compañeras eventuales. Descubrir si
son realmente manías o modas pasajeras, como en Vicky, una rubia de ojos verdes, que llevaba en cada brazo decenas de pulserillas y adornos. Cuando vuelva a concertar una cita con ella, me fijaré en ese detalle: ¿también se estimulará mucho cuando le bese las muñecas y los brazos?

Me encanta que cada chica que conozca sea distinta a las demás. Sería muy aburrida la vida sin tener esa complejidad a nuestro alrededor. También es bonito llegar a conocer en profundidad a alguien, eso que llaman enamorarse y querer estar siempre con esa persona amada, pero quizás mi manía sea la de conocer chicas nuevas, pues a mi  también me gusta sentirme genuino y tener mis detalles.…

Cena de negocios en buena compañía

El miércoles había llevado a tres hombres de negocios al Club de Escorts, para que se pudieran relajar con unas cuantas escorts sexys. Tras intercambiar informes, quedamos en que firmaríamos los contratos al día siguiente, en el mismo lugar, así que me acerqué media hora antes para preparar un poco las cosas. Elegí el mismo reservado y repasé los documentos para no cometer errores. Los tres caballeros llegaron puntuales. Esta vez vestían más informales, aunque seguían mostrando ese aire elegante como en el día anterior.

cena

Las chicas los recibieron con una gran sonrisa, una melodía pegadiza salía de los
altavoces y se respiraba un ambiente selecto y lujoso. Enseguida apareció Silvia y
preguntó si deseaban cenar. Tras la respuesta afirmativa, nos sentamos alrededor
de una mesa con mantel y preguntó Silvia de nuevo qué país les apetecía. Todos
nos divertimos con la propuesta y convenimos en cenar comida china con un buen
vinito español. La morenita que servía los platos le sonreía de manera persistente
a Franz, el rubio más alto y joven de los holandeses. Estábamos como en la gloria.

El comensal de más edad, sin duda el miembro del equipo que tomaba las
decisiones, me anticipó que el pedido a mi empresa sería mayor de lo convenido
en un primer momento. Esa noticia me cayó como agua bendita, así que me dejé
llevar un poco por la euforia. En ese momento estaba “enamorado” de Holanda y
de los holandeses. Los brindis se sucedieron.

Para tomar el té nos sentamos esta vez en un cómodo tresillo y aprovechamos
para firmar los pedidos y el contrato. Franz me preguntó si la morenita estaría
dispuesta a acompañarnos. Tras una pregunta a Silvia, la morenita y una escort se
nos unieron. El jefe de la expedición holandesa protestó sin perder la sonrisa:
también quería su acompañante. Durante más de una hora la pasamos charlando
de todos los temas generales, congeniábamos. Pieter, el jefe holandés, ante el
portento físico de Selena, desconectó por completo. Sólo tenía ojos para ella, ojos
y manos, porque si se descuida, le hace el amor delante de todos. En unos minutos, mis tres colegas habían desaparecido con las atractivas chicas en dirección a las suites. Un negocio redondo, donde todos nos quedábamos muy felices, sin duda y en gran parte,  debido al Club de Escorts.…

Rocco Siffredi, el mito

rocoos i frediCasi todo el mundo ha oído hablar alguna vez de Rocco Siffredi. En una conversación relajada entre amigos, su figura puede salir a colación en relación al sexo. Frases como “¿Quién te crees? ¿Rocco Siffredi?”,  pueden surgir en cualquier momento. En la popular serie “Padre de familia”, uno de sus chistes hacía referencia al popular actor italiano: “Y en este momento, Rocco Siffredi se está tirando a una mujer que no ama…”.

Todo el mundo parece conocerle, pero la realidad es que no tantos han visto una de sus películas. Su nombre real es Rocco Antonio Tano y nació en 1964 en la región de Abruzzo en Italia. No sabemos muchos acerca de sus profesiones previas, pero con poco más de 23 años debuta en el cine pornográfico. Sus dotes interpretativas se fundamentaban en una herramienta de gran tamaño. Pero además, estaba capacitada para soportar el gran rendimiento de trabajo que se le exige a un actor porno. Gracias a ello, su fama aumentó a medida que facturaba películas pornográficas como churros. En la actualidad está a punto de superar las 1.400 películas. Si hacemos un rápido cálculo, podremos concluir que el bueno de Rocco ha estado con un número elevadísimo de mujeres. Y solo desde un punto de vista profesional. El actor italiano, una vez consagrado, dedicó sus esfuerzos también a la producción y dirección. Ha sacado libros, y ha explotado legítimamente su imagen. Lógicamente, con el tiempo su herramienta de trabajo fue necesitando más reposo. Hace unos meses hacía una aparición estelar en el programa Sálvame de Tele5. Y es que la figura de este actor ha alcanzado la leyenda del cine pornográfico más allá de sus fronteras. Pensar en un actor porno, es pensar en Rocco Siffredi. ¿Aun no has visto una película suya? Ya sabes que, en el mismo instante en que estás leyendo esto, es muy probable que Rocco esté haciéndolo con una mujer que no ama…

escort disfrazada de conejita

Noche de disfraces en el club de escorts

En fechas de Carnaval lo típico es disfrazarse. Son días de fiesta y diversión de todo tipo, así que cuando Silvia me invitó a ir al Club de Escorts, pues había celebración, cancelé todas mis citas del fin de semana y me acerqué hasta Barcelona para asistir. No sabía qué ponerme. Entré en una tienda especializada y adquirí un traje de época, de esos con sombrero de copa y cola a lo pingüino. Me pegué un solemne bigotazo y parecía que iba a dar la vuelta al mundo en 80 días.

escort disfrazada de conejita

Las escorts Barcelona estaban engalanadas para la ocasión. Las chicas bailaban maravillosamente disfrazadas, algunas al estilo can-can, otras a lo “charlestone” con sus faldillas cortas y pelucas con diademas o cintas, etc., pero las que más me gustaron eran algunas que se habían disfrazado de conejitas. Lo pasé genial bailando, brindando con las copas y tocando las colitas de las lindas chicas.

Como había bastante revuelo, en un momento dado, se acercó una de las conejitas y me separó hasta uno de los reservados. Se subió un poco la cabecita de conejo y me mostró sonriente su carita: era Silvia, que de modo pícaro, me susurró al oído un “parece que te ponen cachondo las conejitas ¿eh?”. Enseguida la besé, abrazándola y acariciando todo su conjunto aterciopelado y suave. “A mí también me pone ese uniforme de pingüino que llevas, pero uno rápido que estoy trabajando…”

Entre risas y besuqueos, conseguí bajarle el pantalón hasta los muslos e inclinándola, le visité por detrás, con la sorpresa añadida de rozar a cada embestida, con la borla, con la colita de conejita, despertando a cada momento unas risas incontenibles. Para más cachondeo, al salir del reservado, observé que mi bigote se había pegado a la cara de Silvia, pues se rascaba continuamente, pero la pobre, con tanta fiesta, soportó el continuo cosquilleo hasta que pude avisarla, casi una hora más tarde. Lo tomamos con mucha gracia, hasta el punto que decidió pegárselo más arriba de su nariz de conejita.…

aescorts rusa nikita anal

Probando cosas nuevas

aescorts rusa nikita anal

Yo pensaba que rondando los 40, pocas cosas había en cuestiones de sexo que no conociera o hubiese probado, pero estaba completamente equivocado. Había sensaciones que aunque conociese de oídas, no las he probado nunca, e incluso posturas sexuales y prácticas completamente desconocidas para mí. Cuando miré en la web a las chicas nuevas de la agencia de escorts, sus perfiles y sus especialidades, me di cuenta de que nunca había probado jugar con ninguna chica vía anal. Siempre he dado por sentado dos cosas: que para mí la sensación sería similar a una práctica vía vaginal y que a ella le resultaría más doloroso que placentero. Pero visto que muchas escorts se brindaban de una forma abierta a esta práctica, en seguida mis esquemas se derrumbaron. Tenía que probarlo.

La primera vez, me guié por el aspecto de las chicas en sus fotos de la web. Son todas fantásticas, pero como mi propósito era jugar con el culito de ella, elegí la que me pareció poseer el más grande y sabroso. Así que Vanesa reunía todos los requisitos para estrenar mi virginidad en ese aspecto. En un par de horas, me visitaría en la habitación del hotel donde me hospedaba normalmente.

Había dado tantas vueltas al tema, que reconozco mi falta de tacto con Vanesa. Seguramente a ella le parecería un ansioso o salido, pero enseguida se percató de mi situación cuando se lo conté. Ella sonrió y me contó, mientras se iba quitando la ropa, que por el ano es muy placentero si se hace bien. Se abrió de piernas sobre la cama y comenzó a tocarse toda su zona genital, preparaba con más atención su ano, pasando su dedito suavemente y lo introducía cada vez más profundamente. Me preguntó si quería ayudarla para aprender. Tras mi respuesta afirmativa, me cedió un tubito de lubricante para que le fuese impregnando el ano, hasta que me dijo que le metiese dos dedos. Notaba que Vanesa estaba disfrutando de verdad, era una escena que me ponía cachondísimo, y poco a poco, su ano se iba dilatando lo suficiente como para que el pene se deslizara cómodamente. Noté una presión mayor que en la vagina y eso me gustó. Tuve que disimular mi primer orgasmo, pues consideré demasiado temprano acabar con la sesión. Con el pretexto de cambiar de postura, sustituí el preservativo y continué hasta que se me …

Exotismo en la Agencia de Escorts

Encontrar chicas orientales realmente bonitas, que se dediquen a la compañía, no es nada fácil, así que cuando llegó a la Agencia de Escorts, el establecimiento se revolucionó un poco. Y la verdad, no era para menos. La criatura posee esa piel de porcelana y una delicadeza como ningún occidental llega a imaginar, más que en las películas. Más baja de estatura que ninguna, a pesar de usar tacón alto, una carita dulce y pálida, con los labios exageradamente rojizos y esa mirada de niña descarada, que contrasta con el resto de su figura: de movimientos elegantes y armoniosos, enamoraba a todos con sólo una mirada.

aescorts-japonesa-01Sabía que me resultaría difícil concertar una cita con ella, dada la lista de espera repleta de admiradores, así que eché mano de la influencia de mi querida Silvia, mi camarera favorita, y le pedí que en su día libre, saliésemos juntos los tres. Por suerte, el miércoles siguiente pude conocerla, ya que quedamos en una terraza de las Ramblas. Nada más acercarme a saludarlas temblaba como un colegial por el nerviosismo. Sui-lin no hablaba castellano más que algunas palabras sueltas, pero en vez de resultar una incomodidad, me pareció todavía más interesante y atractiva. En la conversación, Silvia tomó un poco la iniciativa y propuso que cenáramos en su propia casa, así que sin más, caminamos un largo trecho por el Centro hasta su casa.

Cuando entramos en casa de Silvia y se quitaron la chaqueta, con sendos vestidos de falda corta, me resultaron las chicas más apetecibles del mundo. Sui-lin, con un vestidito azul de seda, entró enseguida en la cocina y ese detalle me pareció una clara prueba de que ya había estado antes en la casa. En unos minutos nos preparó unos platitos de comida muy ligeros pero sabrosos y descorchó una botella de vino. “Vive conmigo”, aclaró Silvia. Justo antes de empezar a cenar, Sui-lin se acercó, me quitó la chaqueta y me puso una servilleta en la pierna. No pude resistirlo: impulsivamente le acaricié el muslo hasta llegar a su culito duro, y el tacto de la seda, enrollándose suavemente por mi mano, y la suavidad de su piel, me pusieron a cien. La sonrisa traviesa que me brindó, me avisaba de que esa noche lo iba a ser de lo más placentera.…

aescorts despertar

Cariñoso despertar

aescorts despertarLa noche de sexo con la escort Shui-lin la pasé derrochando facultades, casi sin descanso una y otra vez, sucumbiendo a los encantos refinados de esta linda y delicada muñequita oriental. Creo que si el sonido de la puerta, al abrirse, no me hubiese despertado, seguramente seguiría durmiendo otras tres o cuatro horas. El sonido de los tacones por el pasillo me indicó que era Silvia, que tras su jornada había regresado y se encerraba en la cocina, probablemente se prepararía algo de comer y se acostaría.

A mi lado respiraba plácidamente Shui-lin. Qué preciosidad de chica. Aparté suavemente la sábana y la descubrí desnuda, con la tenue luz que las rendijas de la persiana dejaban pasar por la ventana. En seguida le acaricié las tetitas como manzanas y observaba su pubis completamente depilado. Pasé los labios un rato por toda su piel suave, pero se encontraba tan dormida que ni se daba cuenta. Me encontraba muy caliente y me supo mal despertarla, así que me puse los sleeps y salí en busca de Silvia. Llamé con los dedos a la puerta de su dormitorio, tras pedir permiso, ella me invitó a entrar.

Silvia se encontraba desvistiéndose lentamente, de pie, frente a un gran espejo. Masticaba todavía parte de una manzana cuyos restos estaban sobre la cómoda. Nada más sentarme en la cama, la miré como se admira a una modelo, sin perder detalle. Inmediatamente me preguntó qué tal había ido con Shui-lin. Le dije que sin comparación con ella. Silvia se sonrió y me llamó mentiroso y al instante me acerqué y le di un beso en los labios, un beso profundo, demostrando que hasta ese momento, ninguna chica me transmitía lo que ella. La guié lentamente hacia la cama y terminé su trabajo de desvestirse. Sólo le quedaban las braguitas negras y el sujetador desabrochado, que invitaban a la caricia de sus bonitas tetas. Debería ser así cada despertar: con una hermosa mujer dispuesta a los placeres más deseados y luego dormir hasta el mediodía.…

Escort Laura

La nueva escort

Me quedó un buen recuerdo, el viernes pasado, de la Agencia de Escorts de Barcelona. No todos los días una diosa divina te baila, te seduce y te come entero, hasta hacerte ver las estrellas. No estaba obsesionado, pero esperaba con alguna impaciencia el término del trabajo semanal, para visitarlas de nuevo. Al mismo tiempo, mi ilusión era conquistar el corazón de Silvia, la camarera tan preciosa que servía las copas en la barra.

Escort Laura

Ese jueves, pues para mí terminó la semana laboral ese día, me encontré con la sorpresa de coincidir en la barra con uno de mis clientes. Estuve a punto de echar marcha atrás y entrar en otro momento, pero como miraba hacia la puerta, me reconoció claramente, así que sin más, me acerqué a saludarlo. El cliente tiene más o menos mi edad, sobre los cuarenta, y me confesó que acudía de vez en cuando al Club, pues era un lugar ideal para “desconectar” un poco de todo y relajarse. Enseguida congeniamos y me dijo que estaba esperando a Laura, una chica nueva con un pecho espectacular, que ya se habían conocido hacía dos días y quería repetir.

Tras unos largos minutos de charla, vimos aparecer a Laura. Por encargo de mi cliente a Silvia, ésta fue a avisarla inmediatamente para que nos acompañara. Realmente es espectacular Laura, con unas tetas que mostraba bajo una camisilla transparente, sin sujetador y muy bien plantadas. Es morena y con una figura de lo más atractiva. Mi cliente enseguida le preguntó si le apetecía ocupar una suite y atendernos a los dos a un tiempo. En efecto, tuvimos la suerte de que aceptase. En la suite, Laura nos mostró cómo se hace, de la manera más sexy, un streap-tease integral. Tras el fantástico desnudo, nos repartimos las tareas: mi cliente se quedó con sus tetas y sus deliciosos labios,  y a mí su bien formadas caderas, su culito duro y suave, en unos instantes de sexo inolvidables.…

Escort Dana

Dana, la niña traviesa

El día que entré en la Agencia de Escorts Barcelona y vi a Dana por primera vez, se me erizaron todos los cabellos del cuerpo: ese aspecto de niña traviesa, con las coletas a cada lado de su cabeza, que le daban un aire entre oriental y chica de instituto, su corta estatura pero muy bien proporcionada, un culito respingón embutido en unos pantaloncitos hasta casi la mitad de sus preciosos muslos, los tacones de aguja, que le resultaba un caminar provocativo y seguro, las tetitas eran más bien pequeñas, como del tamaño de dos manzanas, pero quizás ese detalle le daba más morbo todavía a su aire de aniñada.

Escort Dana

Ese día estaba muy contento. Había trabajado toda la semana y los beneficios habían sido cuantiosos para la empresa que represento, así que se me notaba algo exultante. Así que directamente, en tono de confesiones, le pregunté qué sabía hacer. Muchas cosas, me dijo. ¿Alguna que te guste mucho? Le repliqué enseguida. Me gusta mucho jugar con el cuerpo de un hombre, si él me gusta claro.  ¿Y yo te gusto? Si, me contestó, así que la cogí de la mano e inmediatamente ocupamos una de las fantásticas suites del Club de Escorts. La niña Dana tiene 28 añitos, qué rica.

Túmbate en la cama, me ordenó suavemente. Empezó a desvestirme, primero los botones de la camisa, metiendo la mano sobre mi pecho y deslizándola con su manita cálida. Luego pasó directamente a quitarme el pantalón y los zapatos, situándose de espaldas a mí en algunos momentos y observaba su figura perfecta, hasta que de pronto subió sobre mi pecho y se fue quitando la ropa de forma rápida. Con su sexo empezó a frotarse sobre cada rincón de mi cuerpo, caliente, gimiendo levemente para excitarse ella también. Sobre mi pierna derecha se mantuvo un buen rato frotando cada vez más fuerte, mirándome con los ojillos entornados, casi chinescos, estaba verdaderamente excitada y al notar mi pene rígido, se quitó las braguitas húmedas para cabalgar salvajemente hasta el éxtasis.…

Escort Selena

Recibiendo a la escort Selena

Llegaba el fin de semana, muy buena para los negocios por cierto, y ese viernes por la tarde, temprano, en el hotel me encontraba de lo más vago. Hacía un tiempo desapacible y no me apetecía salir. Me entraron ganas de pasarlo bien con alguna escort, asi que cogí el portátil y navegué un buen rato. Caí en la cuenta de que mi Club de Escorts favorito dispone también de página web y le eché un vistazo.

Escort Selena

Nada más aparecer la página de inicio vi a Selena, retorciéndose sensualmente sobre un fondo oscuro. Una belleza de formas y de rostro que te erizaba la piel. Otras tres bellezas se anunciaban como “chicas nuevas”, pero Selena me llamó especialmente la atención. Se podía leer claramente: horario diurno, salidas a hotel, etc., así que no lo pensé más y contacté con el Club de Escorts. La comunicación fue rápida y concisa, así que en una hora recibiría la visita de esa fantástica amazona.

¿Será tal y como se mostraba en la foto? ¿Podían existir chicas tan hermosas en la realidad? Siii. Con los nervios a flor de piel, abrí la puerta de mi habitación y tras ella surgió la imagen más atractiva del mundo. Una chica alta, pelirroja, preciosa. Tras los saludos habituales, la invité a sentarse en uno de los sofás y mi mirada furtiva se posaba en cada parte de su cuerpo. Enseguida le confesé lo que pensaba sobre su físico, de la belleza que me transmitían hasta sus gestos. Ella se animó muchísimo ante mis palabras y levantándose, me bailó unos movimientos suaves, sensuales, arrimándose poco a poco hacia mis piernas. Se agachó y comenzó a besarme en las mejillas, en el cuello, acto que aproveché para acariciarla a ella por todas partes. De ahí pasamos enseguida a la cama. Sus nalgas eran firmes y suaves, me besaba en los labios tiernamente, así que la desnudaba deprisa, enredando sus braguitas en los tacones altos que calzaba. Nos reímos, pero no se rompía el encanto, continuamos hasta que las fuerzas me flaquearon.…