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dildo anal hombres

Hombres a los que les gustan los dildos

Desde tiempos inmemoriales, los hombres habían disfrutado de ser penetrados, al igual que las mujeres. Digamos que simplemente cambiaba el orificio empleado. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta práctica comenzó a considerarse como un tabú. Pero seguro que si preguntas a alguna de las profesionales de Prostitutas Barcelona, sabrá decirte cuántos de sus clientes, aproximadamente, les piden que realicen esta práctica con ellos.

Sin embargo, los profesionales de la sexología ya indican, desde hace algunos años, que esta práctica está volviendo paulatinamente, que cada vez hay menos hombres con este tabú, o que deciden probarlo, y disfrutarlo, pese a él.

Hoy, te traemos algunos testimonios de hombres que ya lo han probado.

M., 41

“Mi interés por el juego anal no se desarrolló hasta mis 30 años. Durante mis 20, estaba más interesado en tener diferentes parejas sexuales y más sexo “tradicional”. Sin embargo, a medida que mis relaciones empezaron a ser más estables, descubrí que la penetración anal agregaba una dimensión extra a mi vida sexual. También tenía mucha curiosidad sobre la estimulación de la próstata que se menciona constantemente en muchos artículos sobre sexo, así que esto se convirtió en algo que quería probar.”

L., 30

“No es muy distinto a admitir que tienes un fetiche. A algunas personas les gustan los pies; otras, disfrutan si les pegan o azotan, mientras que también hay a quien le gusta que le estrangulen. Puede que ahora mismo sea un poco incómodo hablar de ello abiertamente, pero si no puedes hablar de esto abiertamente con tu pareja, no pintas nada con ella.”

E., 25

“La primera vez que lo probé, fue idea de mi ex novia, porque había leído sobre ello y creyó que me podría gustar. Yo era muy escéptico, pero al final, me gustó. De hecho, lo he seguido haciendo con mis parejas posteriores. No es que lo hagamos cada vez que nos acostamos, pero surge de vez en cuando, y es genial que ella sea tan abierta como yo.”

C., 28

“Tengo disfunción eréctil, así que la penetración me ayudó a quitar toda la atención que centraba en el pene y que me hacía sentir mal. La próstata es, básicamente, el punto G masculino, así que puedo llegar al orgasmo sin problema.”

¿Qué opinas tú? ¿Lo has probado ya?